Escena, conducta y evidencia
La criminología y la criminalística aportan perspectivas diferentes al estudio de un hecho. El análisis de conducta y contexto debe distinguirse del examen de indicios materiales. Una reconstrucción útil identifica qué información procede de una observación y qué parte corresponde a una interpretación.
Estudiamos la documentación del caso y las hipótesis que se han propuesto. El objetivo es evaluar su compatibilidad con los datos, localizar preguntas sin resolver y determinar qué comprobaciones técnicas podrían resultar relevantes. Si una cuestión exige una especialidad concreta, se delimita antes de plantear su evaluación.
Qué estudiamos en su caso.
Del expediente a una posición explicada.
Inventariar las fuentes
Identificamos procedencia, calidad, fecha y relación de cada dato con el hecho investigado.
Comparar las hipótesis
Examinamos qué explica cada propuesta y qué aspectos necesitan una comprobación adicional.
Presentar una reconstrucción trazable
Vinculamos cada conclusión a sus soportes y hacemos visibles los puntos de incertidumbre.
La documentación útil.
Atestado, diligencias de inspección, fotografías originales disponibles, croquis, declaraciones e informes técnicos.
Si todavía no dispone de todo el material, podemos comenzar por identificarlo. Indique la fase del procedimiento y cualquier notificación o señalamiento reciente para ordenar las prioridades del estudio.
Preguntas frecuentes.
¿Un perfil criminológico identifica al autor?
No permite atribuir por sí solo un hecho a una persona. Su eventual utilidad depende del objeto del análisis y del resto de evidencias.
¿Se puede reconstruir sin visitar la escena?
Puede realizarse un estudio documental, pero su alcance depende de la calidad y suficiencia del registro disponible. Las limitaciones deben quedar expresas.
Marco normativo de referencia para la intervención judicial. El objeto del encargo y el alcance de las conclusiones se delimitan para cada caso.