Método, datos y consistencia
Un contrainforme estudia un trabajo pericial previo y la base que lo sostiene. No consiste en adoptar una conclusión opuesta de antemano. Su valor está en identificar qué afirmaciones se encuentran respaldadas, qué limitaciones existen y qué extremos necesitan aclaración o un análisis adicional.
Revisamos la pregunta del informe, las fuentes utilizadas, el método aplicado y el recorrido hasta las conclusiones. Cuando la documentación permite un estudio propio, se explica su alcance. Cuando no lo permite, la revisión se circunscribe a las cuestiones que pueden valorarse de forma fundada.
Qué estudiamos en su caso.
Del expediente a una posición explicada.
Delimitar la revisión
Acordamos si se estudia un informe, varios dictámenes o una cuestión técnica concreta.
Contrastar con la base disponible
Leemos el informe junto a sus documentos de apoyo y registramos las discrepancias significativas.
Explicar los resultados
Diferenciamos errores identificados, limitaciones y desacuerdos interpretativos, sin confundir su alcance.
La documentación útil.
Informe completo objeto de revisión, anexos, datos de base disponibles y documentación judicial que defina la controversia.
Si todavía no dispone de todo el material, podemos comenzar por identificarlo. Indique la fase del procedimiento y cualquier notificación o señalamiento reciente para ordenar las prioridades del estudio.
Preguntas frecuentes.
¿Necesito aportar el informe entero?
Sí. Una frase aislada puede perder el contexto del objeto, del método y de las limitaciones expresadas por su autor.
¿Siempre es posible refutarlo?
No. La revisión puede confirmar parte o la totalidad de sus conclusiones. El resultado depende del análisis técnico, no de la posición de quien encarga el trabajo.
Marco normativo de referencia para la intervención judicial. El objeto del encargo y el alcance de las conclusiones se delimitan para cada caso.