Derecho penal
La defensa se prepara desde el primer dato.
Nuestra perspectiva
Una intervención que relaciona la estrategia procesal con el conocimiento de la prueba.
Asistimos en las distintas fases del procedimiento penal: investigación, medidas cautelares, preparación del juicio, recursos y ejecución. También ejercemos la acusación particular cuando el encargo consiste en defender los intereses de la persona perjudicada.
El trabajo comienza por comprender la imputación y el estado real de las actuaciones. Después se definen las cuestiones jurídicas y las necesidades probatorias, distinguiendo qué está acreditado, qué se discute y qué puede investigarse. La formación forense aporta una perspectiva específica cuando el caso contiene lesiones, autopsias, evaluaciones psicológicas o reconstrucciones de hechos.
Encuentre la intervención
que necesita.
Asistencia al detenido
La defensa comienza con las primeras decisiones.
Homicidios y asesinatos
Una defensa que comprende la escena, la prueba y el relato de los hechos.
Delitos de lesiones
Precisar lo ocurrido, valorar sus consecuencias y discutir su encaje penal.
Delitos contra la libertad sexual
Defensa y asesoramiento en procedimientos de especial complejidad personal y probatoria.
Violencia de género y doméstica
Decisiones claras en procedimientos donde la protección y la defensa requieren atención inmediata.
Delitos contra la salud pública
Examinar la investigación, la atribución de participación y la prueba de cargo.
Derecho penal económico
Comprender la operación antes de construir la respuesta penal.
Procedimientos ante el jurado
Hacer comprensible la complejidad sin perder precisión.
Acusación particular
Dar una voz procesal a quien ha sufrido el hecho y ordenar su pretensión de justicia.
Ejecución penal y penitenciario
La sentencia abre una etapa que también necesita defensa.
Cada caso merece una primera lectura atenta.
Cuéntenos en qué punto se encuentra el asunto. Valoraremos la documentación inicial y el alcance de la intervención que necesita.